COSICO es líder y pionero de esta especialidad en España.

El método parte desde el más puro enfoque del coaching y poco tiene que ver con el hecho, muy popular, de juntarse entre amigos o colegas para cocinar.

Compartir mesa y comer bien forma parte de nuestra cultura. Por ello, los participantes, en este tipo de coaching, forman un equipo de cocineros que serán los futuros comensales. En su conjunto son la metáfora de la empresa que ofrece un producto o un servicio a sus clientes (equipo), que ha de ser exquisito en su presentación, uso y degustación.

En el proceso se establecen objetivos tanto cuantitativos como cualitativos cuya consecución es el resultado de una experiencia colectiva.

A mayor calidad del producto final, mayor coherencia de equipo y en definitiva consecución de la sinergia del equipo.

Esta jornada permite descubrir e integrar las distintas personalidades que componen un equipo y así dar a cada cual el trato que le gustaría recibir.

Trabajar en una cocina bajo presión revela el modo individualizado de funcionar en equipo. Se descubren y/o confirman competencias y personalidades. Este conocimiento sirve para fomentar la cohesión bajo un nuevo ángulo.

El trabajo en la cocina y en el servicio, pondrán de relieve la necesidad de manejar la asertividad, revelando las relaciones existentes entre los distintos componentes del equipo. Se descubren líderes, seguidores, creativos, conformistas, etc.

El objetivo es la consecución, por el grupo, de un producto final. Del cual se valorará todo el proceso de creación, fabricación y presentación.

En la sobremesa, se asientan las pautas, se identifican las posibles fuentes de conflictos, y se determinan complementariedades entre los participantes para conseguir un futuro trabajo de equipo en sinergia.